Hay quienes odian el verano y hay quienes detestan el invierno, ¿pero a quién no le gusta la primavera? Aprovechando las lindas sensaciones que nos provoca esta época, en Victoria Rolanda te recordamos 5 pequeñas acciones al alcance de tu mano, que seguramente ya conocés y que no requieren mucho esfuerzo. Sin embargo, contribuyen enormemente a cuidar nuestro medio ambiente, que tan bien nos trata por estos meses.
Con los primeros fríos, muchas personas, entre las cuales me incluyo, ya estamos deseando que vuelva la primavera. Es que en primavera Buenos Aires se vuelve violeta y con olor a jacarandá. Un saquito, la cartera, y ya estamos listas para emprender el día. Basta de bufandas y abrigos pesadísimos. Salir a trabajar con sol y salir “de” trabajar y que todavía sea de día, nos cambia el ánimo. Tenemos más ganas de pasear, de encontrarnos con gente… la primavera nos renueva. Así que, adelante, disfrutemos del sol, el calorcito, las flores, sin olvidar algunas acciones que podemos llevar a cabo fácilmente y que colaboran de manera significativa con la salud de nuestro planeta.
1. Cuanto más consumo existe, más basura se genera. La basura electrónica es un problema que afecta gravemente desde hace más de diez años al medio ambiente. Por eso, la fiebre de cambiar todo el tiempo de celular, de computadora, de televisor, etcétera, no solamente se siente en nuestro bolsillo, sino que además contamina nuestro planeta con materiales que tardan cientos de años en descomponerse. Es bueno pensar esto a la hora de cambiar los aparatos electrónicos. Fijate si realmente es necesario, y en el caso de que así sea, tratá de que eso que ya no vas a usar, pueda ser aprovechado por otra persona.
2. Comprar en ferias americanas, además de ser una alternativa para conseguir cosas con onda y a buen precio, contribuye a reutilizar productos que de otra manera serían desechados cuando en realidad todavía sirven. Si no sos de las que recorren ese tipo de ferias, hacé la prueba, suele ser una experiencia muy divertida.
3. Secar la ropa al sol, además de ser mejor para tus prendas, ayuda al ahorro de energía.
4. Si vas a hacer las compras, usá bolsas ecológicas. Hoy en día, hay un exceso desmedido en el uso de bolsas de plástico: vas al kiosco a comprar un paquete de chicles y te dan una bolsa. Después vas a la farmacia a comprar aspirinas y te dan otra. A veces, hasta llegás a tu casa con más bolsas que productos. Un simple "No, gracias", ante la pregunta "¿Querés una bolsita?" es una buena manera de colaborar para erradicar la mala costumbre de "bolsitas para todo".
5. Pagar las cuentas online es la manera más fácil de ahorrar papel. Ah, y cuando no uses la computadora, acordate de apagarla.
En la medida de lo posible, tengamos siempre presentes la regla de tres R: reducir, reutilizar y reciclar.
¡Feliz primavera para todas!
1. Cuanto más consumo existe, más basura se genera. La basura electrónica es un problema que afecta gravemente desde hace más de diez años al medio ambiente. Por eso, la fiebre de cambiar todo el tiempo de celular, de computadora, de televisor, etcétera, no solamente se siente en nuestro bolsillo, sino que además contamina nuestro planeta con materiales que tardan cientos de años en descomponerse. Es bueno pensar esto a la hora de cambiar los aparatos electrónicos. Fijate si realmente es necesario, y en el caso de que así sea, tratá de que eso que ya no vas a usar, pueda ser aprovechado por otra persona.
2. Comprar en ferias americanas, además de ser una alternativa para conseguir cosas con onda y a buen precio, contribuye a reutilizar productos que de otra manera serían desechados cuando en realidad todavía sirven. Si no sos de las que recorren ese tipo de ferias, hacé la prueba, suele ser una experiencia muy divertida.
3. Secar la ropa al sol, además de ser mejor para tus prendas, ayuda al ahorro de energía.
4. Si vas a hacer las compras, usá bolsas ecológicas. Hoy en día, hay un exceso desmedido en el uso de bolsas de plástico: vas al kiosco a comprar un paquete de chicles y te dan una bolsa. Después vas a la farmacia a comprar aspirinas y te dan otra. A veces, hasta llegás a tu casa con más bolsas que productos. Un simple "No, gracias", ante la pregunta "¿Querés una bolsita?" es una buena manera de colaborar para erradicar la mala costumbre de "bolsitas para todo".
5. Pagar las cuentas online es la manera más fácil de ahorrar papel. Ah, y cuando no uses la computadora, acordate de apagarla.
En la medida de lo posible, tengamos siempre presentes la regla de tres R: reducir, reutilizar y reciclar.
¡Feliz primavera para todas!
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