Especial Día del Amigo
Las amigas nos contienen, nos soportan, nos bancan. Son como nuestras casas. Y en estos tiempos, en que casi es imposible comprarse una de ladrillos, tenemos la suerte de ser propietarias de estas otras viviendas, igualmente necesarias, pero mucho más valiosas.
Por Eugenia Rombolá
![]() |
| Diseño: homestudios |
Cada una con su estilo, sus particularidades, van formando, en conjunto, nuestra ciudad, un poco ecléctica, un poco rara, pero única, personal… esa que elegimos entre todas las ciudades del mundo.
Estas casas, claro, no se compran ni se alquilan: se construyen. Es difícil saber cuando fue que empezaron a tomar forma, que pusimos los cimientos, que levantamos las primeras paredes… Pero nunca nos vamos a olvidar cuando fue que empezamos a habitarlas, a agregar cuadros de anécdotas, floreros de risas, cajones revueltos de discusiones y polvo en los muebles de haber estado mucho tiempo sin habitarlas.
Hoy más que nunca, en Victoria Rolanda queremos homenajear la amistad, lo que hizo posible este espacio, nuestra casa, que ya es un edificio gracias a todas las nuevas amigas que se fueron sumando a esta aventura.
Ahora sí, con ustedes, la Amistad y la Ciudad:
Amigas barrocas: Exageradas, dramáticas, voluptuosas… si no son actrices, podrían serlo. Hasta ir a comprar cigarrillos al kisco de la esquina puede ser, contado por ellas, un relato cautivante y con detalles de lo más intrincados. Todo en ellas es de alto contraste, no hay grises, hacen que veamos la intensidad de cada cosa. Tenerlas como amigas es, sin lugar a duda, un verdadero lujo.
Amigas neoclásicas: Vinieron a aplacar un poco la exuberancia barroca. Nos organizan la cabeza, simplifican nuestras ideas, nos despojan de nuestros ornamentos para que nos conozcamos mejor, en otras palabras, nos ayudan a madurar.
Amigas racionalistas: Ante todo, son prácticas, resolutivas. Nos ponen en funcionamiento y nos acercan a la vida terrena. Si todavía no se te ocurrió, te cuento que trabajar con ellas puede ser una gran idea. Además, nos ayudan a romper con el pasado y mirar hacia adelante.
Amigas art nouveau: Femeninas y delicadas, nos conectan con la belleza de las cosas. Y si nos ven dejadas, abandonadas, no tardarán en decírnoslo para que hagamos algo con el despojo en el que nos hemos convertido. Son capaces de postergar cosas importantes que tienen que hacer para venir a darnos una mano con nuestro desdichado pelo o ayudarnos con la renovación de nuestro guardarropa. También les encanta la naturaleza y si no fuera por ellas quizá no veríamos nunca la luz del sol.
Amigas art déco: Son profundas y simples al mismo tiempo. Es fácil llegar a conocerlas, no son para nada enrolladas y llevan las dificultades con elegancia. Nos da un poco de envidia ver cómo ante hechos en los que nosotras no podemos hacer otra cosa que desplegar toda nuestra capacidad de patetismo, ellas salen airosas y hasta fortalecidas. Lo bueno, es que a pesar de esto, nos siguen queriendo y nuestro patetismo les causa ternura.
Amigas minimalistas: Con ellas no podemos hacernos las distraídas y tratar de ocultar lo que nos pasa. Nos abordan objetivamente. Pueden pecar de frías, pero si no fuera por ellas es probable que nunca analizáramos esos aspectos de nuestra vida que siempre queremos poner bajo la alfombra. Con ellas no existe un rincón dónde nos podamos esconder. No nos queda otra que vernos tal cual somos, aceptar y hasta reírnos de lo inmaduras y torpes que podemos llegar a ser.
Amigas brutalistas: Puf, éstas son heavy metal, son las que nos dicen las cosas de la forma más cruda. El eufemismo es una mala palabra para ellas. La diplomacia, un deporte que jamás practicaron. Pero son una casa enorme, siempre firme e inquebrantable que nos contiene y protege en los momentos más difíciles.
Feliz día del amigo para todas. ¡Y a seguir construyendo amistades!
Victoria (art nouveau) y Rolanda (brutalista)
Hacete fan de Victoria Rolanda en Facebook: www.facebook.com/RevistaVictoriaRolanda




