Luisa se estrella contra su casa


TEATRO::
ULTIMAS FUNCIONES DE LUISA SE ESTRELLA CONTRA SU CASA::



Producida por el Festival Internacional de Buenos Aires como resultado de su participación en el ciclo Hay algo que me golpea llevado a cabo en el FIBA 2007, se vienen las últimas funciones de la obra LUISA SE ESTRELLA CONTRA SU CASA

.Por Vivian García Hermosi



Luisa está triste. No sabe bien cuando se encerró en su mundo. Si fue con la muerte de su novio Pedro o si fue antes. Su vida tiene pequeños rituales. Dejar de hacerlos la harían perder la mínima conexión que tiene con la realidad: ir al supermercado, escuchar la radio, maldecir a su vecino meláncolico que la invade con "su guitarrita" y, aunque no tiene mascota, tiene un odex amigo que la escucha atentamente. Su casa, construida con cajas de cartón, es una propuesta escénica exquisita, viva, en movimiento, que nos remite al absurdo de los sueños y a la fragilidad de las palabras una vez que pasa el tiempo.

Quizá por el recurso de utilizar elementos de la vida cotidiana, Luisa nos parece conmovedoramente cercana. Pero a la vez, ella está tan lejos... Su mundo de fantasía, hermoso pero inhabitable, se arma y se desarma según su imaginación. Nos recuerda a aquellas amas de casa soñadoras de Coronel Vallejos que Puig retrataba.

La música, un elemento indispensable para crear el climax, está perfectamente integrada a las magníficas actuaciones.

Lo mismo que su casa, la mente de Luisa se despliega como un rompecabezas que cada espectador (con su historia de amores perdidos o sueños interrumpidos violentamente) armará y desarmará a su manera para poder explicar tanta soledad que hay en el mundo.


Dónde: Espacio Callejón. Humahuaca 3759.
Cuándo: Sábados a las 21.
Entrada: $ 30. Estudiantes y jubilados $ 15.
Reservas: 4862-1167


LUISA SE ESTRELLA CONTRA SU CASA
Compañía Vilma Diamante

Intérpretes: Luciana Mastromauro, Guido Ronconi, Matías Vértiz, Juan Manuel Wolcoff

Música: Guido Ronconi
Espacio: Ariel Farace, Cecilia Zuvialde
Luces: Matías Sendon, Ricardo Sica

Dramaturgia, Dirección: Ariel Farace

Una producción del Festival Internacional de Buenos Aires y la Compañía Vilma Diamante
Con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes, Centro Cultural San Martín, y cheLA (Centro Hipermediatico Experimental Latinoamericano).

Participó del VI y VII FIBA y del 16º Porto Alegre em Cena.
Seleccionada para la Fiesta CABA 2009.
Nominación PREMIOS ACE 2008/9 “Revelación femenina”: Luciana Mastromauro.

Ver más

Todos vivimos en un mundo irreal

Ariel Farace nació en Lanús en 1982. Escribe, actúa y dirige. Es Egresado de la carrera de Dramaturgia de la Escuela Metropolitana de Arte Dramático. En 2007 fundó la compañía VILMA DIAMANTE con la que trabaja en la actualidad y con la que llevó a cabo la producción de la obra Luisa se estrella contra su casa.

Durante la semana nos dio una entrevista para Victoria Rolanda.

- Ariel, cómo te interesaste por el teatro? ¿Fue a través de tu familia, cuándo creciste....?
- Mi relación con el teatro es de díficil reconstrucción para mí... Hoy desconozco la razón de tamaña ocurrencia, pero un día, en la pubertad, decidí anotarme en un taller de actuación en Lanús. En mi familia nunca hubo hay artistas. Bah... aunque mi padre había tenido una adolescencia ligada a la pintura, y eso puede que en mi mitología infantil haya sido importante . Ahora mismo viste una de las paredes de mi casa un paisaje nevado que él pintó.


- ¿Entonces el taller de actuación de Lanús fue definitorio?
- Sí. También imagino que la intensa relación que mi infancia guardó con la televisión pudo tener que ver con mi deseo por actuar. No tengo recuerdos como espectador teatral anteriores a la realización de ese taller. Digamos que esa experiencia fue la que disparó mi interés en las artes escénicas.

- ¿No motivó tu interés ninguna mujer?
- No diría que fue una mujer, sino todo el ejército de mujeres fuertes que rodeó mi infancia: mi abuela materna y su mundo ucraniano con la que me crié; una vecina que me enseñó a leer haciendo crucigramas; los hijas adolescentes de la vecina que me sacaban de paseo; una tía muy muy joven con la que conversábamos de madrugada; y la intensidad de mi madre, su candor. Cada una aportó una cuota dramática en la forma de ver las cosas, en mi salida al mundo.


- Contanos un poco de cómo te fuiste abriendo camino...
- Más que abrirlo yo, diría que el camino se abrió ante mí. A partir de ese taller empecé a interesarme por la cartelera de Buenos Aires y ha viajar cada vez que podía, con mis 12 o 13 años, a ver las obras que me llamaban la atención en forma totalmente arbitaria. Recuerdo haber arrastrado a algunos amigos de la escuela a ver el montaje de Augusto Fernández de La Gaviota, de Chejov, al Teatro San Martín sólo porque me gustaban los animales y el título me atrajo.


- ¿Te acompañaban tus amigos? ¿Cómo los convencías?
- Sí, no sé como hacía, pero les vendía la aventura. Algunos se dormían en medio de la función. Ese mismo año me encontré de casualidad con el montaje de Ure de En familia, de Florencia Sánchez, en el Cervantes. Cada espectáculo era para mí un descubrimiento fabuloso, transformador, mágico, y un violento aprendizaje.

- ¿Y de ahí ya no pudiste parar?
- Una cosa llevó a la otra. Continué en diferentes talleres, empecé a leer todo el teatro que llegaba a mis manos -el primer faro que recuerdo es Conrado Nalé Roxlo-. Y una vez dirigí una pieza de Alejandro Casona en la sala de música de la escuela. Después comencé a trabajar de asistente de producción de una compañía, leía entrevistas y anotaba nombres, investigaba. ¡Me sabía la cartelera de memoria! Salía de caminata por Corrientes para ver las puertas de los teatros, recoger folletos, una vez encontré una edición de La cantante calva, de Ionesco, en un tacho de basura frente al Teatro Alvear. Desde adolescente guardé una relación apasionadísima con la actividad. Pero un día, el encuentro con las clases de Pompeyo Audivert, a las que llegué un poco por intuición y otro poco por casualidad, fueron el canal de expresión y pensamiento para esa energía desbordante.


- ¿Fue un lugar muy importante para tu formación?
- Muy importante. Allí me formé, profundamente y en más de un sentido. Y allí comenzó también una estrecha relación con la poesía y la confianza en la escritura, hasta entonces una práctica privada. Llegado el año 2000, decidimos emprender un proyecto con algunos compañeros de taller -Carolina Balbi, Juan Pablo Piemonte y Luciana Mastromauro- y escribimos, actuamos y dirigimos Piara, estrenada en la Sala Contemporánea del Centro Cultural Recoleta y, en ese entonces, bajo la coordinación de Vivi Tellas. Esa pieza fue el puntapié inicial del resto de mi trabajo.


- ¿De qué directores considerás que aprendiste mucho?
- En cada lugar por el que pasé aprendí algo. De mis maestros de la Carrera de Dramaturgia de la EMAD. También de Marcelo Bertuccio, Alejandro Tantanian y Luis Cano, con quienes trabajé y de los que aprendí muchísimo. Después comencé a publicar algunas piezas. Dirigí Nostalgie 2175, de Anja Hilling, para el Goethe Institut... El mismo camino me fue haciendo tropezar con esas cosas. Así sigo caminando. Afortunadamente hoy me acompañan mis compañeros de la Compañía Vilma Diamante que hacen más grato el recorrido.


- ¿Cuál es la anecdota infantil que más refleja cómo sos ahora?
- Qué pregunta más difícil. A ver... en casa de mi abuela había una biblioteca. Una biblioteca pequeña donde unos pocos libros empolvados se mezclaban con todo tipo de otros objetos: pomadas para zapatos, costureros, botas de lluvia. Recuerdo mis encuentros privados con ese mueble inmenso para mi altura de niño. Esa atracción por los libros, objetos extraños para mí en ese entonces, el peligro que sugerían y el misterio que respiraban... Ese misterio que encuentro en las cosas es el que tal vez siga vivo hasta el día de hoy.

- Tus principales influencias para la puesta en escena... ¿vienen la literatura, del cine, del teatro?
- Imagino que de esas tres disciplinas y también de la danza, la pintura, el arte contemporáneo, la arquitectura... Además de la política y el desarrollo de la vida social.

- El personaje de Luisa es un personaje que vive en un mundo irreal pero sorprende por la actualidad que tiene. ¿Por qué creés que cada vez más gente elige la soledad como forma de vida? Digo...¿Es más fácil prender la radio, como lo hace Luisa, (o bien la computadora como hacemos la mayoría) que relacionarse con otros?
- No lo sé. Habría que pensar qué es relacionarse, qué es fácil o díficil y para quién. No sé si cada vez más gente elige la soledad. Sí, a veces, observo cierta dificultad en reunirse con otros a generar proyectos, a compartir experiencias, a pensar. Creo que aparece como un signo de estos tiempos y me parece poco feliz. Igual, con respecto a lo que decís de Luisa, pienso que todos vivimos en un mundo irreal.

- ¿En quién pensás cada vez qué estrenás?
- En los que ya no están.

- ¿Qué proyecto estás haciendo en este momento?
- Por un lado, con la Compañía Vilma Diamante estamos terminando con la funciones de Luisa se estrella contra su casa, que estrenamos en marzo pasado y que disfrutamos mucho hacer. Bajaremos de cartel el 14 de noviembre, aunque, a fin de noviembre, haremos una función extraordinaria para la Fiesta del Teatro CABA 2009. A la vez trabajamos hace un tiempo en la creación de una nueva pieza para estrenar a fines de 2010.


- ¿Y dentro de poco estrenás una obra nueva, no?
- Sí, estoy estrenando ya, el 6 de noviembre, la obra Galope en niebla, un texto de temática histórica que recibió el Premio de Dramaturgia del Fondo Nacional de las Artes del año pasado y que escribí y dirijo por encargo de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires en la Sala Armando Discépolo, en La Plata.

- ¿Qué página web considerás imperdible?
- ¡Tantas! Pasen por las publicaciónes FOCO o MOLDE que nunca fallan.

- ¿Marilyn Monroe o Rita Haythworth?
- Rita, según Manuel Puig.


- ¿Sofia Loren o Brigitte Bardot?
- Ninguna o ambas.


- ¿Victoria o Rolanda?
- Rolanda, definitivamente Rolanda.

Ver más

Freaks à la carte

::SERIES:::

Por Eugenia Rombolá::



“Esta divertidísima sitcom de chicos raros -repleta de gags y referencias a teorías científicas reales- se estrenó en septiembre de 2007 y ya va por su tercera temporada. Lo más interesante de The Big Bang Theory, es que si afilamos el ojo encontraremos freaks à la carte que dan para el ratoneo.”

Sin duda, cada capítulo de The Big Bang Theory son 20 minutos de humor asegurado. La temática del freak, si está bien cocinada por parte de los guionistas, es una receta infalible, y éste es uno de esos casos.

Cuatro jóvenes científicos se hacen amigos de Penny, una rubia y sexy aspirante a actriz que se muda enfrente del departamento que comparten Leonard y Sheldon. Con la aparición de Penny, comienza a ponerse de manifiesto la total incapacidad de estos chicos para relacionarse con el sexo opuesto.

No es que se van a calentar a primera vista, como pasa con Lost, no. Acá se requiere de una percepción más aguda para descubrir el encanto de cada uno de los científicos -más graciosos que locos- que The Big Bang Theory tiene para ofrecernos:



El sensible: Leonard
Es un osito cariñoso. Está un poco traumado porque recién terminó su posgrado en Física Experimental a la tardía edad de 24 años, pero no por eso deja de ser amable con la gente sin títulos universitarios. Como su madre es una neuróloga que rechaza cualquier tipo de acercamiento humano (a no ser que sea estrictamente con fines reproductivos) Leonard, a los ocho años, inventó una máquina de abrazos calefaccionada, cosa que no lo perturbó tanto, como sí lo hizo el hecho de que su padre se la pidiese prestada. Obviamente, como es ficción, es el que se va a quedar con la rubia. En la vida real el sensible no suele ser tan afortunado.


El imposible: Sheldon
Este chico raro que obtuvo su posgrado en Física Teórica a los 16 años y tiene un coeficiente intelectual de 187, es también una especie de mantis religiosa que le regaló su sexualidad a los extraterrestres. Insoportable, quisquilloso, pesado y soberbio, tan estravagante que si alguna lograra que Sheldon le diese un beso aunque sea en la mejilla, ya podría jactarse de conseguir cualquier cosa en este mundo.



El lindo: Raj

Raj es un astrofísico hindú que se queda mudo delante de las mujeres. Si una no se percata de que este bombón de dulce de leche sufre de mudismo selectivo, puede pasar por el chico perfecto, que además de ser lindo, le gusta escucharte.



El fácil: Howard
Es el típico baboso al que le viene bien cualquier chica y que por supuesto no se jugaría por ninguna porque en realidad está casado con su madre, una idishe mamme que habla siempre a los gritos y lo trata como si tuviera doce años. Nada de compromisos con Howard, pero en caso de absoluta desesperación, un revolcón con el ingeniero del grupo es algo que se puede dar con toda seguridad.




Así que ya ven, los freaks están servidos.
¿VOS DE QUÉ GUSTO QUERÉS?
Ver más

¡GRACIAS A TOD@S!

Hoy fue un día muy especial.

Como todas las mañanas, camino al trabajo, me dieron un ejemplar del diario LA RAZÓN, y oh sorpresa me llevé cuando noté que rebalsaba de corazones fucsias.

Se lo mostré a Rolanda, a quien no le extrañó en lo más mínimo que el diario celebrara la inauguración de nuestra revista, aunque se ofendió un poco porque le pareció que el festejo fue muy al estilo Victoria.

Victoria, por su parte, se quejó porque no se esmeraron mucho con el diseño.

Las editoras, en cambio, estamos sumamente agradecidas por semejante honor.

¡Pero mucho más lo estamos con las más de 2000 impresiones que contabilizamos en nuestro primer día!

Porque éste es, sin duda, el comienzo de una larga amistad.


Ver más

Así empezó todo

La amistad y el enamoramiento están muy vinculados. Tienen puntos básicos de conexión. Todos recordamos cuándo, en dónde o de qué manera conocimos a nuestros amigos más apreciados.

Conocer a un amigo es como escribir un cuento: creamos una génesis, una historia perceptual que hace de ese hecho algo especial. Una suerte de pequeño acontecimiento romántico. Y finalmente, para otorgarle vida a este pacto amistoso necesitamos de un tercero que escuche la historia.


Nosotras* nos conocimos en una clase de literatura inglesa. El programa era una especie de manifiesto feminista. Leíamos sólo a mujeres de distintas épocas. Desde las místicas que sabían a que sabía el prepucio de Jesús, pasando por Jane Austen, las hermanas Brontë, Virgina Woolf, Katherine Mansfield, Jean Rhys, entre otras.


Ni hubieramos imaginado en esa época que, varios años después, estaríamos creando a dos personajes como Victoria y Rolanda. La excusa perfecta para abarcar desde estos dos polos la multiplicidad de miradas que tienen las mujeres sobre las mujeres. Porque eso de que somos todas iguales es mentira. Sino no se explica que siempre tengamos tantas cosas para contarnos.

Y ese es el desafio que marca nuestra identidad como revista: abordar la heterogeneidad de las distintas voces que hay entre las mujeres e incluso en una misma mujer.

Victoria cuando tenía ocho años les pidió a los reyes que le trajeran una bicicleta. Rolanda no pidió nada porque ya no creía en los reyes. Es más. Apenas se enteró se lo contó a su hermana menor y se le armó un gran problema.

Rolanda siempre se aparecía con un animalito nuevo en su casa. A Victoria, en cambio, le hubiera gustado tener un perro, pero sus padres nunca se lo compraron, así que tuvo que conformarse con pececitos de colores que se le morían a cada rato.

A pesar de estas diferencias, o quizás justamente por ellas, Victoria y Rolanda se quieren.

Cuando imaginamos esta revista la pensamos así. Como una reunión de amigas. Un espacio en donde cada una comparta sus experiencias, sus conocimientos, sus inquietudes. En definitiva, su amistad.



¿Y vos cómo sos? ¿Victoria o Rolanda?


*Vivian García Hermosi y Eugenia Rombolá son dos amigas que llevan adelante la dirección de esta revista.

Enterate más de nuestro staff.



Ver más

Nunca te cases

Algunas observaciones sobre Jane Austen y Bridget Jones


Por Vivian García Hermosi

Se puede decir que hoy en día hay un apogeo de llevar al cine las más clásicas novelas inglesas. Pero una cosa es llevar al cine y otra cosa es actualizar una obra.
Para esto hay que haber dialogado con una novela, encontrarle los bordes, amar a sus personajes, saber darse cuenta en qué lugares trasciende las temporalidades y en qué lugares no. Hay pocos ejemplos rescatables de esto, pero indudablemente hay un éxito de taquilla de los últimos años que demuestra que eso es posible: El diario de Bridget Jones.

El diario de Bridget Jones está basado en la novela de Helen Fielding, quien participó también en el guión de la película del mismo título. Helen Fielding es una gran admiradora de Jane Austen y por eso se puede decir que su novela es una cita y un homenaje a Jane y a su novela Orgullo y Prejuicio. Cabe aclarar que ya no se trata de la misma historia. Sobre todo porque ya no sucede en pequeño pueblo victoriano de Elizabeth Benett, sino en el Londres de la actualidad.

Jane Austen (1775-1817), de quien filmaron Orgullo y prejuicio, Emma, Persuasión y Sensatez y sentimientos y la película Becoming Jane -que intenta ser una biografía de la escritora -, tenía el don de retratar personajes cotidianos, sus diálogos, sus más nobles sentimientos y sus intereses más bajos. En sus libros, el matrimonio, lejos de ser una unión de las almas, era una unión de bienes materiales. Las mujeres eran retratadas como una parte más de ese intercambio. En la película El diario de Bridget Jones el eje del dinero, muy marcado en la novela, se corre para que predomine la mirada rosa de la comedia romántica.

En ambas obras, tanto Bridget como Lizzy, tienen que decidir entre dos galanes. Uno que despierta admiración, que es buen mozo y seductor, y sin embargo, no es sincero, y otro, huraño y malhumorado, que siempre dice lo que no tiene que decir pero que tiene buenos sentimientos. Ambas tienen que lograr casarse. El matrimonio es considerado el triunfo frente a sus adversarios que son, sencillamente, todos aquellos que no lo consideraban posible.

No sólo recrea situaciones de Orgullo y Prejuicio. El personaje de “Darcy”, interpretado en la película por Colin Firth, está basado en el personaje de “Darcy” de Orgullo y Prejuicio. La relación de ambas heroínas (o antiheroínas) con sus respectivos padres también se parece. Mujeres apegadas al padre, aunque la imagen del padre no sea muy fuerte. Alejadas de la imagen casi ridícula de la madre. Esa ridiculez es llevada al extremo en Bridget Jones, donde, en una suerte de actualización del personaje a la contemporaneidad, la ridiculez de la madre se trata ahora de una ridiculez mediática.

Helen supo capturar de alguna manera de qué hablaba Austen. Porque más del orgullo o el prejucio, la sensatez o los sentimientos, la escritora sabía retratar las expectativas de las mujeres con respecto al amor. También de qué manera se siente la presión social del matrimonio. Recuerden la escena en que Bridget está sentada en una reunión de amigos y una de ellos le pregunta “y… ¿qué se siente ser soltera a los 30?”. De la misma manera, Elizabeth Bennet, debe soportar las miradas desaprobatorias de su madre y de sus amigas cuando rechaza a un pretendiente bastante idiota pero conveniente.

Otro personaje femenino muy repetido en las novelas de Austen es la mujer que, cansada de esperar a su galán, termina por casarse con el fin de lograr más tranquilidad económica. Se le opone otra mujer, la heroína, que, a pesar de las presiones sociales de la época, su situación económica precaria y la propia soledad, prefiere esperar y casarse por amor.

Tal vez ella misma tenía un poco de ambos personajes. Sus biógrafos hablan de un romance que tuvo en su juventud con un joven llamado Tom Lefroy. El joven llegó a su pueblo y comenzó a pretenderla casi inmediatamente. La gente hablaba de los dos (Ya saben lo que se dice: pueblo chico…). Era escandalosa la manera en que estaban juntos en todos los bailes de sociedad. Pronto comenzó a rumorearse que iban a casarse. Sin embargo, algo pasó. Los historiadores no saben qué fue lo que determinó la separación. Jane sólo volvería a tener una propuesta matrimonial pasados sus treinta años. Dicen que primero aceptó y al otro día se arrepintió. Se hubiera casado sólo para mejorar la situación económica que no la trataba muy bien ni a ella ni a su madre, en una época que sólo los hombres podían heredar bienes.

Tal vez, de alguna manera, Jane Austen, era como una Bridget del Siglo XVIII, atribulada ella misma por los mismos pensamientos de matrimonio y soledad que recorren toda su obra. Pero Jane Austen no conoció lo que sus heroínas sí, lo que ella consideraba el gran final feliz: el matrimonio. Murió a los 42 años al lado de su hermana Cassandra. Pudo disfrutar de mucho reconocimiento y unos modestos ingresos como escritora en un momento donde las mujeres no obtenían reconocimiento por sus carreras.

Tom Lefroy le puso a su primera hija el nombre de Jane.
Ver más

Original viene de origen



Tendencias en diseño de indumentaria




Por FLEUR*

Cada final de temporada es para todo amante del buen vestir la antesala de una búsqueda frenética en pos de lo nuevo, lo original, lo distinto, ese ítem que va a investir de sentido renovado lo que ya existe, y que el discurso de la moda promete “nos hará diferentes de lo otro”, aunque eso otro sea incluso nosotros mismos. El gran problema de “lo original” en el discurso de la moda es que reduce ese deseo que sentimos, ese frenesí en cuestión, a la búsqueda de lo nuevo por lo nuevo, volviéndonos bastante retros -de retrógradas- si tenemos en cuenta que l´art pour l´art vivió su esplendor a fines del siglo XIX y ya poco nos dice de la época actual.

Según Heidegger “Origen significa aquello a partir de donde y por lo que una cosa es lo que es y tal como es. Qué es algo y cómo es, es lo que llamamos su esencia. El origen de algo es la fuente de su esencia”. Planteos filosóficos como éste son abordados por la cultura y el arte desde sus diferentes esferas, y el diseño de indumentaria no la es excepción.

Romantizar el origen y proponer infinitas respuestas a esta Pregunta parece haber sido la punta de lanza en la búsqueda de sustento conceptual en las colecciones de muchos diseñadores de este principio de milenio.

Nos encontramos con temas recurrentes como “el pasado”, “lo étnico”, “lo orgánico”, “lo natural”… todas variantes diferentes de una búsqueda hacia la esencia, de un regreso a las fuentes, inquietudes que evidencian cómo los diseñadores de indumentaria son también antenas de resonancia de las vibraciones de una época.

El tema del origen -o más bien su negación, la negación del sentido- es también la intención detrás de muchos Cobain wannabes, que, con una impronta más nostálgica que política, parafrasean en su vestir el nihilismo posmoderno de los 90s, alimentando el, a esta altura casi perpetuo, revival de la estética grunge.

Echando un vistazo a las últimas colecciones de la pasarela europea podemos encontrar una reiterada alusión a las “díadas elementales” usadas, indistintamente, para estaciones de frío y calor (el corte por temporadas es, en moda, cada vez menos congruente con el corte “estacional”): la tierra/lo carnal (tonos nude, pieles, flores, huesos, elementos tribales- eighties folk), el metal/mineral (estructuras en trama 3D, piedras, paillettes, metalizados), el aire/lo etéreo (luces, transparencias, mariposas, plumas), y el agua/lo líquido (brillos, estructuras diagonales, asimetrías, degradés). Esta última, la “liquidisencia”, empieza a verse como fuerte sustento conceptual en las colecciones más recientes de marcas de diseño más bien “arty” como Three as Four o Preen, entre otras.

La liquidisencia sitúa el origen en el agua, la esencia constitutiva del ser humano: los cuerpos se desnudan, el atuendo se vuelve transparente, carne, beige, crema, el teñido deja huellas de su paso en los degradés de salmón, verdes, y corales, los vestidos de noche bajan con la languidez de las cascadas sobre el cuerpo femenino. Los diseñadores, como en un juego de palabras, proponen volver al agua, a la fuente, a la esencia. Y como pasa con el cuerpo, el agua colma los cítricos, irriga las flores y las plantas, los vuelve formas llenas, criaturas rebalsantes de líquido.
Lejos de las prácticas de “e
l arte por el arte”, los diseñadores parecen haber percibido algo distinto que habita en ese deseo de “renovarnos”, que tal vez tenga que ver con la liquidisencia, con el deseo de fluir livianos, con un rumbo. Como el agua.


Para Googlear: colecciones de Copy of an imitation, Three as Four, Hervé Léger, Preen, Yigal Azrouël.
Para ver: “Home”, film documental protagonizado por Leonardo Di Caprio.
Para escuchar:“Líquido”, album debut de Natasha Sterman.
Para probar: Aguas saborizadas, ahora también… ¿sin gas?

* Fleur es una apasionada de las formas, las texturas, los colores, el arte y, por supuesto, la indumentaria. Diseñadora y Profesora de la carrera de diseño de indumenta
ria (UBA).
Ver más

Las Histéricas somos lo máximo



Un recorrido por la vida de Liliana Felipe.
Por Fabia Estamatti




Ella tiene alrededor de 50 años, es masculina, histérica y escribe como los dioses. Tiene una voz carrasposa, como una lija, como una verdadera fumadora, una tanguera. Según ella, si la inquisición la hubiera juzgado sería por “hereje, apóstata, materialista, libertina, blasfema, presbilesbiana, testícula de Jehová, antiperonista, rebelde y puta”.

Si yo tuviera que describirla, diría principalmente que es una loca hermosa. La conocí nada más ni nada menos que a través de mi queridísimo Fernando Peña. Una mañana, escuchando el Parquímetro, la apertura del programa sonaba "tiene que salir, por algún sitio esto tiene que salir, si se metió, por algún lado va a salir, por la teoría de contrarios, si baja lo que sube, esto tiene que salir".

Fue debate del programa quién era la que cantaba esa canción. Al principio aparecían nombres como Nacha Guevara, Paquita la del barrio y hasta se llegó a sospechar que era el mismo Fernando con alguna de sus criaturas. Él lo oculto por un tiempo, se la guardó para él solito, como solía decir. Jugaba con eso, hasta que... ¡la llevó a la radio! Sin que nadie lo espere, Liliana hizo su entrada triunfal a la fama en su país.

Fernando le hizo una de las mejores entrevistas que he escuchado. Entre mates, bizcochos y personajes Liliana contó su historia, cómo llegó y cómo se fue de este país. Llegó como cualquiera, nació aquí, en Villa María, Córdoba. Creció. Llegaron los militares. Fue perseguida. Su hermana y su cuñado habían desaparecido. Se exilió en México. Allí conoció a Jesusa Rodríguez, su pareja hasta estos días. Quizá porque su vida estuvo llena de decisiones políticas, sus letras son intensas. Al mismo tiempo, no tiene miedo de ser intelectual. No subestima a su público. Incursiona en temas políticos, sociales y económicos pero con la sensibilidad terrenal de cualquier mujer: “Ya se acabó aquel tiempo en que decidían cómo nos mataban y sin preguntarnos siquiera…Ya nos mataron de tantas maneras, ya nos cansamos de ir al panteón,ya no sabemos si somos civiles, rehenes, vampiros o simples mortales. Pero de tanto morirnos, al menos nos hemos ganado el derecho de decidir cómo queremos morir.… Tienes que decidir qué prefieres que te mate”.

Liliana escribe y principalmente canta danzones -una música muy popular en México- con acento cordobés. Cuando ella canta se pone vestidos floreados, toca el piano y, a veces, la gente se anima a tirar algún pasito tímido en el salón o bar de copas donde suele interpretar su más bellas, absurdas y burdas melodías.

Sus letras hablan sobre temas femeninos, pero con la mirada de una mujer llena de experiencia y un sutil tono burlón. “Cómo me duele este mundo, Segismundo, la parálisis, la envidia, la neurosis nos gobierna, como me duelen los pobres, como jode la miseria, ora si que lo de menos es la histeria”.



* Me llamo Fabia Estamatti. Por sobre todas las cosas me gusta diseñar. Existo de forma emocional más que de forma racional, de forma instintiva más que de forma intelectual. Soy ciclotímica, afortunada, desafortunada, pesimista, pero más alegre que otra cosa. Lo mio no son las palabras, me comunico y me expreso a través de imágenes. Mi fuerte no es la escritura, pero dado el caso, me atreví a escribir sobre esta mujer que admiro mucho. A lo mejor resulta bien...
Ver más

El vestido de mis sueños

En ocasión de un casamiento, soñamos con vestirnos como nunca lo hacemos. La recompensa cuando no se cumplen los sueños.

Por Cécile


“Tengo un casamiento: ¿qué me pongo?” El clásico que se repite más frecuentemente por estas fechas es un verdadero disparador de placeres y ansiedades. Cuando te llega la invitación, soltás tu imaginación para fantasear con el vestido que te gustaría usar. Porque, por más egoísta que suene, asistir a un casamiento no es sólo acompañar a una amiga o pariente en su momento más feliz, es una oportunidad para vestirte como nunca te vestís, para ponerte esos tacos buenísimos que te compraste alguna vez pero nunca tuviste una gala para usarlos.

Sin embargo, todo esto que empieza con una efervescencia de ideas y posibilidades se va desdibujando con el correr de los días cuando la fecha se aproxima, no tenés demasiado tiempo para elegir, querés zapatos cómodos y la cartera no te va a combinar. En ese momento, hay que hacer a un lado todas esas pretensiones ideales, con la fe de que no todo está perdido cuando no te ponés el vestido de tus sueños.

Esta es mi historia. Todo comienza con el boom de los blogs de moda y los coolhunters posteando los atuendos extravagantes de simples transeúntes en Nueva York, Londres, Milán, París. A comienzos de 2008 solía chequear los sitios The art orialist o El fashionista encontrándome con lo insólito, lo raro, lo innovador y lo que me gusta. Fue así como en esos vistazos devoradores, di con un vestido de gasa estampada con arabescos en azul, marrón, rojo y blanco. ¡Un vestido primaveral realmente hermoso! Tan lindo que guardé la imagen en el escritorio de la computadora

Allí quedó inmaculado, olvidado entre otros archivos hasta que seis meses más tarde, con motivo de un casamiento decidí que me quería vestir así. Miré la foto pasmada, convencida de que consiguiendo una gasa estampada podía confeccionar algo similar, ideal para el día de campo que me esperaba luego de la ceremonia religiosa. Ni los tiempos ni los géneros de Once o Alsina funcionaron, y terminé acudiendo al viejo vestido que nunca falla.

Desilusionada por la poca novedad de mi atuendo, llegué prolija y puntual a la capilla a la par de otros invitados. Fue entre las primeras personas que vi que se apareció para mi completa sorpresa aquel vestido con el que había soñado. Pero, ¿cómo podía ser posible que el mismo vestido de una foto que yo había atesorado meses atrás y desenfundado con motivo de este casamiento, hoy tenía vida propia en el cuerpo de una invitada (¡Que no era yo!)?

Agitada y conmocionada, mis ojos recorrieron con distancia de envidia cada centímetro del frente buscando luego lo desconocido, la parte de atrás. Sabía que aunque no pudiera tener sobre mi piel la suavidad y frescura de dicha prenda que tanto había deseado, ahora tenía conmigo la genial sensación de sorpresa (que era mucho mejor que la envidia) y una anécdota insuperable para contar en la fiesta. Tal es así que mi historia fue el centro de varias conversaciones atrayendo la atención de muchos desconocidos (¡nadie podía creer la cadena de casualidades que implicaba mi relato!).

Al final de la fiesta, luego de haber bailado, comido y exprimido mi anécdota , me presentaron a la portadora oficial, quien reveló que había comprado el famoso vestido en Miami, en una tienda de Mango. Si bien no me di el lujo de vestirlo, me robé toda la magia del mismo. En vez del vestido, la historia del vestido de mis sueños fue un éxito.




*Cécile es diseñadora, partidaria del “hágalo usted mismo”, no podría sobrevivir sin su computadora, le gusta que le regalen flores pero odia cambiarles el agua, algunas semanas come sano, le molesta la idea de no tener tiempo, alguna vez estudió sánscrito y tocó el bajo en una banda de punkrock.
Ver más

Cuando estoy deprimida me acuerdo de mis 15

En el universo de las mujeres de México el cumpleaños de 15 sigue teniendo el peso social y religioso de otras épocas. Un relato enternecedor de una mujer que siempre recuerda aquella gran fiesta.




Ilustración: Nari Hallam


Por Cecilia Meira
Desde México






Los quince años son una edad muy importante en la vida de muchas mujeres: algunas tienen su primer beso, su primera relación sexual, su primera borrachera, su primer amor… Algunas ya toman conciencia de lo que es ser mujer a los quince años. Aquí en México, además, los 15 años coinciden con el fin de la secundaria, lo que viene después es la prepa… Sí, como en aquellas películas de cine shampoo que veíamos de niñas donde la rubia era la linda y popular y la morocha la fea y nerd. Pero no todo es gringo en México, por suerte. Aquí las fiestas de quince son muy grandes y muy tradicionales, mexicanísimas. Además de la quinceañera, nuestra princesa contemporánea, en muchas fiestas hay chambelanes, los muchachos que acompañan a la muchacha en su entrada triunfal: sus príncipes, sus caballeros de honor. La quinceañera baila el vals con su papá y con sus chambelanes y luego su papá dice unas palabras para “presentarla en sociedad”. Otra cosa un poco distinta a Buenos Aires es que acá la gente es muy religiosa, tanto que la fiesta de quince años tiene previamente su misa de gracias.


Un poco porque soy mujer y porque me gusta este universo un poco cursi y romántico, un poco porque trato de entender las desigualdades entre los géneros, decidí embarcarme en este mundo de las quinceañeras y en la concepción social de la mujer. Ahora una mujer muy mexicana y muy tradicional nos contará cómo fueron sus quince años, cómo se hizo mujer y esas cosas que nos pasan sólo a nosotras, a las chicas.



Thalía se hizo famosa con una telenovela que se llamaba, justamente, Quinceañera. (Se agregará recuadro con la canción de Thalía). La telenovela era muy típicamente novela rosa: la quinceañera pobre que nos compraba el corazón quería su fiesta de quince años y su padre no tenía dinero para pagarla. La mala era una quinceañera rica y frívola que tenía el dinero suficiente como para festejar sus quince años con todas las pompas… ¿A veces la vida misma no es un poco una telenovela?

Y como la ficción se nutre de la realidad y nuestra propia vida puede ser un cuento o una novela –nosotr@s le vamos poniendo el género: puede ser tragedia, comedia dramática, comedia de enredos…- el relato que leeremos a continuación es verídico; esta telenovela de buenos y malos, de triunfos y desventuras es la historia de una mujer, de Maricarmen, y así nos la cuenta:


LA FIESTA

“Antes no sabían ni que yo existía”


Como que nunca me preguntaron, como que siempre fue por entendido que era mi fiesta de quince años. Nunca me dijeron ¿Quieres?
Mis quince años fueron una misa, en una iglesia muy muy antigua. A esa iglesia mi mamá le tenía mucha fe. Mi mamá era muy devota de esa iglesia, entonces me la llevó a ver y me compartió su devoción por esa iglesia, y luego la fiesta estuvo muy linda porque fue todo mi salón1. Estaba en prepa. Acababa de entrar a esa escuela nueva. No conocía a nadie, entonces fue muy padre porque fue como la manera de que todo el mundo me conociera y como que me apreciaron un poco más después de mis quince años. Antes no sabían ni que yo existía y ya cuando los invité a mis quince años y fueron y me conocieron y como que se dieron cuenta de que yo estaba por ahí, y antes pues no.
Yo no tenía amigos hombres y mis chambelanes tuvieron que ser los amigos de mis hermanos… Yo era puras niñas.
Para mí las fiestas de quince años son importantes porque es como una emoción. No sé, a lo mejor es medio tonto, es una emoción: como que eres, como que es tu día, o cuando te casas, como que es tu día pero también es el de tu novio, pero acá no, acá es tuyo, solo tuyo, y es como cuando eres rey por un día, así. Eres como la princesa del día, es un momento muy muy especial, como un reconocimiento social que a lo mejor pues sí puede ser un poco frívola si tú quieres pero como que es muy emocionante y cuando eres adolescente el reconocimiento es muy importante.
Ya cuando eres más grande tienes otras herramientas para poder probarle a la gente, como tu profesión, tu desempeño, ya te miden por otros lados, y acá como que la fiesta… Es como una plataforma como para presentarte. Entonces es importante, la verdad es que te sientes muy bien, y yo creo que fue uno de los días más felices de mi vida.


EL NOVIO

Me dijo “Estás preciosa”

Ese día también salí con novio de quince años: ya lo conocía de antes pero ese día él decidió que quería ser mi novio y yo estaba muy emocionada. Él no me reconocía por el maquillaje, me dijo “Estás preciosa”. Yo estaba con mi mejor amiga que vino también desde Estados Unidos para estar conmigo y con toda mi familia. Yo cuando estoy deprimida me acuerdo de mis 15 años, son mis recuerdos más bonitos. La gente me critica, pero para mí no es una frivolidad.



MI PADRE

"Como un piar de pájaros"

En mi fiesta mi padre dio un discurso hermoso. Dijo que le daba mucho miedo ser padre cuando empezó a tener hijos, pues se sentía con una gran responsabilidad porque los veía como diamantes en bruto, pero que cuando llegué yo dijo “El miedo se me quitó”. Dijo “La vi y desde ese momento yo sentí que todo estaba bien, ella vino a dar paz a la casa”. Y dijo muchas cosas que yo luego pensé “Pobre de mis hermanos”.
Mi papá era un romántico, era un poeta, era increíble mi papá, dijo cosas muy muy lindas, que era “como un piar de pájaros”. Yo ya me había ido a Estados Unidos y ya me había regresado y por eso dijo que la época más negra es cuando me había ido, y que cuando regresé fue como revivir.

Yo la verdad es que tuve una infancia increíble, nunca ningún problema: yo fui una niña verdaderamente feliz. Empecé a sufrir un poco cuando me mandaron a Estados Unidos. Me mandaron a vivir a Estados Unidos un año a los 13 años, me trataron muy bien y todo, pero el hecho de estar fuera de mi casa y lejos de mi familia, lloraba yo todas las noches. A mí me superconsentían, más que a mis hermanos, porque yo era la única mujer, entonces para mi papá, yo era la niña de sus ojos, nunca me decía no a nada, mi papá era increíble, fue lo máximo para mí.

Mis hijas

“Yo sé que se van a comer el mundo”

Mi madre me enseñó a salir adelante, por eso mis hijas son muy independientes. Yo espero que mis hijas san mujeres de bien, que sean productivas y que sean felices con lo que hacen, que les vaya bien por la vida, pero que también contribuyan para que salgamos adelante, que sean activas, que sean agentes del cambio, que hagan la diferencia, que contribuyan porque tienen mucho que dar, tienen mucha pasión, tienen mucho potencial, pueden decir grandes cosas (esto puede sacarse), yo tengo muchísimas esperanzas en ellas y yo sé que van a llegar muy lejos, yo las veo con gran potencial, yo sé que se van a comer el mundo.

Yo decidí hacerles fiesta de quince a mis hijas porque yo lo que quería era darles una alegría, un rato alegre, una alegría para guardar para siempre. Ésa era mi intención: que guardaran, que tuvieran ese guardadito2 para después. Y como que no se la han pasado muy bien, entonces también para compensarlas un poco, por todos los errores que he cometido y por su padre, por los errores de su papá, y también por mi segundo marido que se ponía como loco y las asustaba, había situaciones violentas a las que las expuse. Yo tuve una infancia increíble y me duele mucho que mis hijas hayan tenido que pasar eventos traumáticos que yo quisiera que no hubieran pasado nunca. Yo sé que la boda es importante, pero es diferente, y quién sabe si se casen, uno nunca sabe, quién sabe si yo esté viva para cuando se casen, entonces por eso es que es ahora, es por eso es que es tan importante, y darle también gracias a Dios por haberme permitido sacarlas adelante, gracias a mi madre también, se ve como una acción de gracias, y de ellas también, que reflexionaran y que también dieran gracias de todo lo que tienen para hacerlas consciente, un poquito, de su situación.
Y así Maricarmen nos compartió un poco cómo fueron sus quince años y por qué decidió hacerles fiesta de quince años a sus hijas. Con esta “aventura de la vida” nos embarcamos entonces en este mundo femenino y muy pero muy sensible que sólo nosotras entendemos, aunque los demás nos tachen de frívolas o cursis…¿Cuándo te diste tu primer beso? ¿Cuándo tu primer novio? ¿Cuándo hiciste tuviste tu primera borrachera? Los quince años seguro que te marcaron por algo.


* Cecilia Meira es argentina y reside en México D. F. desde hace más de dos años. En Buenos Aires ha estudiado teatro, dramaturgia y Ciencias Antropológicas en la Universidad de Buenos Aires. Acaba de concluir su tesis de licenciatura en Antropología Social aquí en México, se encuentra participando en un proyecto de investigación de Antropología de la Antropología. Planea continuar sus estudios de maestría en el Colegio de la Frontera Norte, en Tijuana, buscando especializarse en migración desde una perspectiva de género.
Ver más

Buscar trabajo es un gran trabajo


Pero en algún momento hay que empezar

Por Josefina De Rosa*

Alejandra quiere retomar su carrera después de un receso por maternidad. Karina quiere cambiar el rubro de trabajo. Carolina, en cambio, recién sale del secundario y está buscando su primer empleo. ¿Qué tienen en común estas mujeres? … que buscar trabajo es una tarea que, aunque parezca simple, el sólo hecho de disponerse a hacerla implica una especial organización para poder llegar a la meta.

Cualquiera sea tu situación inicial, sin duda, es un momento de gran incertidumbre. Por eso hay que buscar un objetivo, formularlo en forma de pregunta y encontrar una respuesta. Un para qué, por qué o un dónde. Esto es de gran ayuda para comenzar a recortar la realidad que se presenta caótica.

Si la decisión es insertarse por primera vez al mercado laboral, debemos pensar que los comienzos son difíciles y es importante mantener la calma. Entender que siempre se empieza de a poco, es mejor dar un paso pequeño y firme.

Lo mismo si te reinsertás luego de un período prolongado de descanso. Seguramente vas a encontrar cambios, y es primordial saber adaptarse a ellos, investigar un poco el terreno en el cual te vas a mover.

Si lo que querés es cambiar de rubro o de lugar, es bueno que tengas objetivos claros para encausar tu búsqueda y dirigir tus energías al lugar indicado.

Como todos sabemos, el elemento primordial por el cual hay que empezar es el Curriculum Vitae. La manera clásica, es crearlo en un archivo de texto. En este caso lo mejor es privilegiar la brevedad. No se recomienda que sea largo y que esté sobrecargado de información, para así facilitar la lectura.

Cada CV debe estar orientado a un objetivo. Es preferible tener varios a uno que unifique todo. Este es el ejemplo de personas que buscan trabajo dentro de un ámbito empresarial específico pero también tienen carrera dentro de lo académico.

Además de los datos personales es importante la experiencia educativa y laboral como así también las referencias y las habilidades en diferentes herramientas específicas al trabajo que buscamos. Las más comunes son las informáticas, pero no son las únicas. Muchas veces es importante incluir logros alcanzados u objetivos laborales dependiendo la experiencia de cada una. Este último caso es importante para las personas con corta trayectoria en el mundo laboral.

Otra forma de presentar el CV, es cargarlo en diferentes buscadores online. En estos casos lo mejor es actualizarlo y tenerlo abierto para la vista de las empresas que busquen candidatos. Igualmente estos buscadores brindan la posibilidad de ver las ofertas laborales que se presentan, organizadas por rubros, tipo de trabajo, zona geográfica, etc.

Los más conocidos y recomendables por mi parte son:

Bumeran, Zona Jobs, Execuzone (enfocando primordialmente a profesionales). Les aconsejo dedicarle a los mismos todos los días un tiempito, para ver las ofertas y aplicar a las mismas.

Algo efectivo es armar una lista de lugares dónde nos gustaría trabajar, buscar sus páginas webs, números de teléfono o mails de contacto para enviar cartas de presentación. Muchos de ellos tienen espacios para cargar el CV virtual.

Usando el ejemplo académico, es bueno tratar de efectuar entrevistas con personas clave, que nos orienten o recomienden. Antiguos profesores, alguien del departamento de la carrera o compañeros que estén en el circuito. Muchas veces es necesario realizar algún curso o capacitación que puede abrirte muchas puertas.

En todos los casos es importante el diálogo con otras personas, que sepan que estamos en la búsqueda, saber pedir recomendaciones y estar abiertos a las propuestas que se presenten.



*Josefina De Rosa, socióloga (UBA)
Ver más

Caperucita

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está . Una obra de Javier Daulte.


Por Jimena Repetto de Revista Siamesa


A ver, el cuento lo conocemos todos: una abuela, el lobo, una nena y el bosque. Conocemos las frases, imaginamos las cadencias, los tonos de voz de los personajes. Con cierto estado de lo previsible, imaginar lo impredecible de una reescritura es un riesgo. Un riesgo aquí sorteado.

La versión de Javier Daulte de Caperucita se sostiene en haber encontrado las vueltas necesarias para sorprender y, a la vez, no romper las expectativas que la historia acarrea. El texto tiene la capacidad de matizar entre el estallido de la risa, la sensibilidad de los vínculos y el terror de la locura desatada.

Mientras Caperucita se llama Silvia y ya no es tan niña, la madre no tan inocente, el lobo un mentalista y el leñador un personaje ausente, vale la pena prestar atención a la complejidad de la construcción de la trama para reescribir los hilos básicos en los que se teje la dramaturgia.

Si la puesta sorprende en su movilidad y la construcción de ambientes que superponen realidad y sueño, el desarrollo de los personajes acompaña de forma tal que nadie se quede sin la boca abierta. Valeria Bertucelli (Silvia/Caperucita), Héctor Díaz (El lobo-mentalista), Alejandra Flechner (La madre) y Verónica Llinás (La abuela) conforman un equipo conciso y dinámico que vale la pena ver en desarrollo.

A caperucear se ha dicho, que a veces perderse en el bosque es toda una aventura, más cuando los clásicos se presentan con la adrenalina de la primera vez y la dulzura de la cotidianidad. Abramos bien los ojos entonces, para mirarla mejor.
Ficha técnica:

Dramaturgia: Javier Daulte
Actuan: Valeria Bertuccelli, Héctor Díaz, Alejandra Flechner, Verónica Llinás
Vestuario: Alejandra Robotti
Escenografía: Alicia Leloutre
Diseño de luces: Gonzalo Córdova
Música original: Mauro Garcia Barbe
Comunicación visual: Gabriela Kogan
Asistencia de dirección: Marcelo Pozzi
Prensa: Walter Duche, Alejandro Zárate
Producción ejecutiva: Mara Guerra, Marina Sopeña
Dirección: Javier Daulte

MULTITEATRO
Corrientes 1283 y Talcahuano
Entrada: $ 50,00 - Domingo - 20:00 hs - Hasta el 15/12/2009
Entrada: $ 50,00 - Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado - 21:00 hs
Ver más

Diez motivos para mirar "El secreto de tus ojos"


Benjamín Espósito, empleado de un Juzgado Penal, se jubila. Comienza a escribir una novela basada en una causa ocurrida veinticinco años atrás. Sus recuerdos desentierran crímenes irresueltos y un amor inconcluso. Acá te doy 10 razones para que vayas a ver esta película.



Por Natalia Alabel*


1) Soledad Villamil. Nada más ni nada menos. Para mí, Soledad Villamil junto con Julieta Díaz son las mejores actrices de esa generación. Además, chicas, seamos sinceras. Envidiar a una botinera es grasa, pero envidiar a Soledad Villamil está perfecto.

2) Orden del Relato. Para bien o para mal estamos acostumbrados al estilo norteamericano. Campanella se formó afuera, dirigió capítulos de La Ley y el Orden, entre otras cosas, sabe perfectamente qué fibras tocar y sobre todo, cuándo. El timming de esta película es mecánico.

3) Los pequeños detalles. La letra A.

4) Maquillaje. Los envejecimientos están a cargo de Alex Matthews, el responsable de Mamá Cora, el personaje de Gasalla. Un trabajo impecable.



5)Diálogos cancheros. ¿Te gustaron los de Nueve Reinas? Y bueno.

6) Una cierta sensación de “argentinidad”. Si semejante cosa en verdad existe, no ver El Secreto… implica quedarse afuera de algo que nos es propio. En unos años va a ser una de esas películas que todos vieron, motivo de conversación en todas las reuniones. No da para no entender de qué habla el resto.

7) El otro día una amiga me contó una anécdota. Cuando terminó la película y se estaba levantando de la butaca escuchó que una señora decía: ¿Y Franchela dónde estaba que no lo vi? Ver a Francella sin bigote es la razón n°7. Juro que impresiona.

8) “El” plano secuencia. Alguien me dijo que los gráficos del Winning Eleven eran mejores, pero la persecución es brillante.

9) Nueve. Ah, no, tiene que haber una razón. Bueno, porque el tiempo es oro y con esta película uno la pasa bien. Es tiempo bien invertido. Si uno mira, supongamos, “El regreso de Tinker Bell ex Campanita al país de la haditas florecientes chú chú”, está perdiendo el tiempo, es decir, el oro. No, yo no tengo oro, pero se entiende. Bueno, sí, tengo un anillito que me regalaron para mis quince pero no lo uso.


10) Pinta tu aldea y pintarás el mundo. Amén de la “argentinidad” de la que hablaba, a El Secreto de tus ojos le está yendo bien afuera porque capta verdades esenciales y universales. Que un sueco no entienda el contexto político del film no le hace mella en lo más mínimo.

Créanme.


*Me llamo Natalia, soy Diseñadora audiovisual y maquilladora. Tengo 26 años, un gatito y una lapicera rosa muy mona. Mandame un mail a alabelicius@gmail.com.


Ver más

¿Vos corrés?

Siempre seguimos aprendiendo

por Simona Fernández


El 11 de Octubre corrí una maratón, es decir, 42195 metros. Fue mi primera maratón y representaba un desafío personal. Ninguno de mis profesores de educación física hubiera imaginado que yo, tímida, insegura, regordeta y con nula destreza física ante sus ojos, me hubiera podido proponer esta meta y alcanzarla. Pero su incapacidad para motivarme no ocupa un lugar destacado en mis pensamientos hoy por hoy. La verdad, poco o casi nada me acuerdo de ellos.
Ahora me doy cuenta de la importancia de alcanzar una meta. La importancia de proponernos un desafío único y difícil de alcanzar. De la importancia que tiene que podamos soñar con un destino propio, cada uno a su modo. La importancia de buscar un logro que ponga a prueba nuestras capacidades físicas y mentales. Mucho cambió en mí luego de lograrlo, de una manera drástica y difícil de transferir como experiencia. Es como si el universo se hubiera alineado y alcanzar el límite de esta capacidad me permitiera ser auténticamente quien estaba llamada a ser.
Sin embargo, jamás creí tan posible que yo pudiera hacerlo hasta que ella se acercó a mí y con sólo una pregunta me prestó su confianza. Hasta ese momento sólo la había mirado de reojo cuando se subió al tren. Era bonita. Tenía aproximadamente 12 años e insistía en inquietar -con el único fin de recibir unas monedas- a un chico que viajaba en el tren apoyado contra la puerta. El chico de veinti y tantos se resistía a prestarle atención. Pero la nena se paraba frente a él para interrumpirle el ángulo de visión con una seguridad en sí misma que me hacía sonreír.
El chico lindo, trajeado, perturbado frente a la mirada de esta niña flaquita y desaliñada de ojos traviesos y un poco tristes, no sabía cómo desviarle la mirada. De repente, satisfecha luego de haber sometido su presa a voluntad, la niña giró sobre sí buscando alguna nueva víctima para su seguridad personal. A mí la sonrisa se me desdibujó, y pensé... ¡Ay, por favor, que no me incomode a mí! Pero sus sensores eran infalibles, pasó por delante mío, giró bruscamente, me miró, me extendió la mano y me dijo:
-¿Vos corrés?"
Deducirlo no era "tan" difícil. Calzas, remera, bolso enorme camino a mi entrenamiento con Luis. El tren por llegar a la estación Lisandro de la Torre. ¿Pero que podía saber ella de mi remera dry fit? ¿Que podía intuir de las pasadas que me esperaban? ¿Cómo podía adivinar? ¿Cómo podía descubrirme? ¡Fue tan fuerte la impresión! A lo que respondí, escuetamente y con precisión:
- Sí. Corro.

Y sonreí. Le di la mano. No me pidió que le compre almanaques. Pero la seguí unos metros y le pedí uno de escorpio. Después de todo, todos somos suceptibles a la mirada de los otros. Ella a la mía. Yo a la de ella. Mi corazón le agradecía por el mensaje y por su lección de seguridad. Esa misma seguridad que fui construyendo y que necesité el 11 de octubre, cuando emocionada, junto con todos los que creyeron en mí, llegué a la meta.

¿Y vos corrés?
Ver más

Ñoña y feliz

La historietista Clara Lagos nació en Buenos Aires hace apenas 34 años. Es autora del libro "Clarísimos días" y creadora de una línea de objetos de regalo llamada "Valeriana". Ahora también todos los jueves a las 22 hs. transmite por UnaRadio, junto a unas amigas, el programa Alegría Sueca.





Durante la semana, nos dio una entrevista para Victoria Rolanda:

- Clara, contanos un poco más de vos.
-Me dedico al diseño gráfico, sobre todo aplicado al mundo web, y también hago historietas, aunque no vivo de ello. Mi último proyecto tiene que ver con el blog colectivo Chicks on Comics.

- ¿Cómo fueron tus inicios con el mundo de la historieta?
- Fue de casualidad en realidad. Con Caro Chinaski empezamos a autoeditar el fanzine Océano y Charquito en el '96. Y así se fue dando. Desde entonces fuimos convocadas para diferentes exposiciones, talleres de fanzines y revistas colectivas. Después, cuando fue todo el boom de internet, creé un web-zine que colgaba en mi página personal Valeriana. También formo parte del blog Historietas Reales, con los que participé de exposiciones, actividades relacionadas a las historietas y un libro recopilatorio. A principio de 2009 salió el libro Clarísimos Días con las tiras de la historieta con la que participo en HR, y que también cuelgo en mi blog.

- Cómo pensás que surge una vocación ¿Se nace o se hace?
- Un poco de las 2 cosas, creo. Se tiene cierta inclinación natural y se alimenta o se enciende una chispa en el momento justo, que puede ser la infancia.

- ¿Y cómo fue en tu caso?
En el jardín de infantes, que estaban los "rincones" para jugar. ¡No sé si eso sigue existiendo ahora! Yo siempre elegía el de dibujar y recuerdo que me decían: "bueno, pero también andá a jugar al rincón de la mamá", jajaja. ¡Se ve que me gustaba mucho! A eso le puedo sumar que siempre tuve mucho estímulo de parte de mis papás y también en el colegio primario supieron encender esa chispa que mencioné antes.

-¿Qué hacés cuando dibujás? ¿Escuchás música? ¿Comés galletitas? ...
En general escucho música y tomo mate (igual al mate lo dejo en otra mesita para no hacer desastres).

-¿Obsesiva o Colgada?
Obsesiva, pero me cuesta a veces arrancar.

-¿Usás habitualmente las nuevas tecnologías?
Sí, mucho. Soy diseñadora. Las uso cuando hago historietas, dibujo a mano y pinto con la compu.

-¿Qué página web considerás imperdible?
Me encanta mirar http://www.designspongeonline.com/

- Audrey Hepburn en "Desayuno en Tiffanys" describía los días en que se sentía desesperada como "Días rojos". ¿Clara tiene días oscurísimos? ¿Qué hacés esos días?
- Mmmmmmmm, jajaja, más vale que me quede en casa. Cuando los días son oscurísimos difícilmente salgo de mi pijama. Tengo el menor contacto posible con otros seres humanos y en general me dedico a hacer lo que tenga que hacer y esperar a que se me pase.

- ¿Considerás que tus mayores influencias creativas vienen de la historieta o del cine?
- De la historieta: Peanuts, Hate, las historietas de la revista Lúpin... por mencionar algunas.

- ¿Quién es la mujer de la que más aprendiste?
¡Uh, qué pregunta! ¡No sé qué responder! Ups, creo que estoy por tener un día oscuríiisimo. Jajaja.

- ¿Córtazar o Borges?
Cortázar.

- ¿John o Paul?
John.

- ¿Victoria o Rolanda?
¡Nací Victoria pero Rolanda aparece la mayoría de las veces!


Entrevista: Vivian García Hermosi
Ver más

Colonia Suiza

Un viaje hacia el curanto



Por Cecilia Fiori


Colonia Suiza es un pequeño poblado ubicado a 25 km del centro de la ciudad de San Carlos de Bariloche en la provincia de Río Negro, Argentina. Este paraje que ha logrado una gran relevancia en la zona se ha convertido, gracias a la revalorización de sus tradiciones y cultura, así como a la belleza del paisaje que lo circunda, en uno de los principales atractivos turísticos del lugar.

Esta pequeña villa que se establece al pie del Cerro López (2075 metros) es consecuencia de la osadía de unos inmigrantes suizos provenientes del cantón francés de Valais quienes se radicaron en el lugar entre fines del siglo XIX y principios del XX.

Los primeros colonos en asentarse fueron los hermanos Félix, Camilo y María Goye. Con el tiempo llegarían nuevos compatriotas suyos, los Cretton, los Mermoud y los Neu. La constitución de la Colonia se realizo gracias a un trabajo constante e incansable que daría sus frutos entre 1903 y 1911 momento en el cual los pobladores originarios obtuvieron por parte del Estado Argentino la ratificación de la ocupación de aquellas tierras.

De este modo el asentamiento en quellas tierras quedaría enmarcado dentro de un marco de legalidad. Posterior a esto, la zona fue bautizada con el nombre de Colonia Suiza en honor a sus fundadores y a su arduo trabajo en post de proyectar el crecimiento de la región y fomentar el comercio de la zona.

Así, Colonia Suiza se desarrolló como consecuencia de la incansable labor de aquellos hombres que propulsaron la ganadería y la agricultura.Desde sus orígenes los colonos comercializaron mermeladas y quesos caseros que, poco a poco fueron ganando renombre en la zona y conviertiéndose en un sello distintivo por el cual muechos turistas comenzaban a frecuentar el lugar.

Por aquellos años también dentro de la colonia se cultivaban cereales como el trigo y la avena que luego se exportaban a Chile.De aquel contacto comercial surgiría la distintiva oferta gastronómica que hoy ofrece la villa a los turistas argentinos y extranjeros.

Cuenta la historia que por medio de los sucesivos viajes a nuestro país vecino, los colonos aprendieron a realizar una comida típica chilena, el curanto chilote. Este plato que originariamente se realizaba con mariscos, fue traído por habitantes de Colonia Suiza a la Argentina pero no sin antes sufrir algunas modificaciones.

Fue así como producto de la necesidad (la escacéz de mariscos en la zona) y de los gustos del paladar argentino el curanto comenzó a realizarse en Colonia Suiza con carne de vaca, de chivito, de pollo y acompañado por distintas verduras y hortalizas.

¿Qué es el curanto?



El Curanto es una comida de orígen Araucano que cocinaban los indígenas chilenos.La palabra “curanto” significa en idioma araucano “piedra caliente” y es un plato que cuenta con una gran atractivo para los turistas dado que su modo de cocción es algo verdaderamente novedoso y digno de observar.

Los lugareños de colonia suiza heredaron de sus ancestros los saberes de la cocción de este plato y hoy lo comparten con quienes visitan el lugar dando una verdadera clase de comida paso a paso ante cientos de espectadores.

La técnica del curanto comienza con la preparación del terreno en el cual se realizará la cocción de la comida. Para tal fin se cava un hoyo en la tierra dentro del cual se colocan piedras bochas (típicas de los lagos del sur del país) previamente calentadas al rojo vivo en una hoguera.

Sobre ese colchón de piedras luego se superpondrá una capa de ramas y hojas de arbustos del lugar. Una vez realizado esto se dispondrá de los distintos tipos de carne, así como también de diversas frutas y horalizas.

Luego se colocará nuevamente una capa de ramas y hojas de arbustos las cuales a su vez serán tapadas con lienzos de arpillera (húmedos para que se conserve mejor el calor) que finalmente se cubrirán por entero con tierra.

De este modo, y luego de dos a tres horas de cocción asistiremos a un espectáculo único en el cual se quitará, poco a poco, la tierra y los lienzos para dar comienzo al banquete.




Pero las manos del hacedor también tienen su historia. Quien realiza el típico curanto en Colonia Suiza no es más ni menos que uno de los descendientes de los primeros pobladores del lugar: Victor Goye. Él, nieto de los primeros fundadores, será quien en persona y antes de agasajarnos con el exquisito curanto nos narrará la historia de los orígenes del poblado y del mítico curanto.

Así nos adentraremos en el conocimiento de la travesía realizada por los fundadores de la colonia, la familia Goye, que se establecieron en la zona a partir de la década de 1890 conformando el primer asentamiento maderero que abastecería a toda la villa.De esta forma y gracias a los relatos de Victor Goye alrededor del curanto nuestra visita se tornará aún mas fascinante y enriquecedora.

*Cecilia Fiori
Ver más

Related Posts with Thumbnails


MODA

Estar cómoda está de moda: las zapatillas tipo Keds

Leer más


 
::Staff ::Así empezó todo ::Cómo anunciar ::Confian en nosotras::